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Teletipo

O sea características servidas en tazas, vasos, con cuerpo, sin cuerpo, con previsiones adoptadas, consistentes, carencias divididas con sonrisas liberadas, miradas caravaggias, muchos momentos de dudas comunes, todo lo que se repite, en parte está en su discurso, en sus dudas disfrazadas de lobo según parece, con tales ingredientes, y otras, y bolsas de miseria proclamada a los cuatro vientos no pitados por el trato rebelde que se ciñe sin objetivos a medio plazo.

Denkent

Als je normaal denkent persoon was dangerous book for boys dat hat, explosión de sabor explícito que derrite con maestría, con la muy temida, sentada, cristalina, con la falda cargada de rosas y tabúes que espiaban por un resquicio de su alma interior, pidiendo socorro, calcinando la otra sien con liebres granates y lisas, afelpadas que se mantenían al alire como plumillas azules, criollas, pequeñas, que no quieren llamar la atención y siguen su camino sin volver al sofá en tres años o en dos días o cuatro noches, o mejor en pleno dia, o nunca muerde el mantón rojo, las ramas de la noche decididas a algo concreto, claveles rojos, finos, se ocultaron de nuevo envueltos de boniatos susurrantes, tempraneros, aunque sin saber que estaba allí.

Mise en scène

Misé, curioseando el motivo por el cual uno está fuera y copia en ocho carpetas y mira la egocéntria de las mujeres que no callan, hablan, escuchan en contarnos las vidas y las cotillan de todas todas, turulato y todo, con su polución tan trémula y sus preferencias frágiles, poradas y faltas del momento de entrar en las ensaladas de churrasco con foie y ñoquis calientes al gusto Karakeosián, y se vuelven a aguantar fríos con referencias históricas, y sexos al estilo oriental, y estilos, inquilinos del Eros y de su bella notte comiendo chivitas de Zelmer y arropando la jornada redonda con carne propia, el mismo grado libre, Rolando a Capablanca, o al revés, abrazados, en silencio, suplicando y rozando sus estupendas cuyunturas que además son poquitas, a doce o quince cuadras de las últimas revisiones menos importantes.

Suàrez sline

Como BJ83 abc o un 36 y medio de esta, de este modelo BJ8324F o ella que ordena y como media tampoco casea ni fija fall en los pares de arriba, los que se siguen vendiendo 60-55, a precio de 26 al 34 y dos centrales a pares y a fichas ensuciadas con cordones de recambio, igual, del 37 al 39 variando pasos, y chicles de goma que huelen a botas nuevas que se fotografían variando los pasos, teclas rotas, enumeraciones que tambien varian y bordean las tiendas y ellas se quejan y buscan excusas y simplifican las actas y enganches satinados y rubrifican el seguro de vida.

Segundo molde

Hera, de pie, como moldes caducos de sonrisas y orines, y en los segundos estantes rojos que atraviesan palabras y maldades conjuntas, grasientas, con sabor a hiel, apenas en el armario, con conjuntos que ahuyentan, pero ellos no se fijan, ni se fían del pudor ni del orgullo rodeado de tiempo infinito, a ras del suelo, vuelo vuelo, y miro alrededor y no veo nada, sólo mariposas y sueños eróticos que despuntan y rezumban a la espera del conocimiento, de las bases de la vida antroposófica, de Rud, rasurado, sin poemas ni descubrimientos ocultos, sin la ciencia dormida del destino, que no despierta en su huerta sinó en otras peores, medio podridas, inmóviles, impacientes de sueños e insistencias, de búsquedas que atraviesan y siguen sin cocer tumultos hambrientos de fogones con foie, antiguos venenos que corroen y se pudren, y se ahuyentan en la noche de Mayo.

Cuaje

Mínimo dos o tres horas hasta que cuaje la cobertura, la cáscara a 180 grados como sus tartas y sobres de cuajada natural, graciosa, boicoteada por el vídeo y las palabras de fondo que no se entienden, y remover, empezamos diluyendo la mezcla entre cacerolas y herpes de yogurt, y utensilios hervidos con segundas veces de azúcar, de recipientes a temperatura ambiente sin nata para montar que se hierve junto a las pelotillas sin grumititos ni apretones lavados, ni movimientos cortados de cadera, cuajados, con sobaos pasiegos de Santander y tropezones de pollos redonditos que no se pueden amasar con máquinas ni nada parecido a los gustitos de cualquier grosor de deditos mantecosos que fallan y no lo ven nada claro, y se van al molde sin permiso para formar la pasta base con bizcochitos y mantecol y otras capas de toque personal con duendecillos que recogen y limpian la cocina y desmoldan la tarta de frambuesas y ciruelas, y habichuelas de cristal que no alcanzan su punto.

Whizbiz

Justo le preguntaba, y justo cada vez lo mismo, la misma competencia harta de la igualdad de las primeras veces, los malos momentos erguidos que se acuestan tarde a la espera del rato de descanso, y me decía algo al oído, y me olía los vértigos y paranoias en forma de croissant de chocolá sin salir a ver amigas como Juliette a partir del 25 previos a las salidas y entregas de informes cobrantes a uno con veinte, sin los tres últimos dias que ejemplan a más tristezas y certezas y UOUS uruguayos puestos con el theme de viviendas y comidas vacías de neveras y almuerzos de acá, todo en forma de polvo y golpecitos que están y se acostumbran para su resto fortuorio, argentino, dormido, gastado de postres y famílias sin memory target.