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Moiweurhieskfjxbkjghieruh

Patrañas, mesías, apio pulcro or hiesk fijado en oro, en la pájara mental del biciclo sin coste alguno en el légamo del largo aliento, o la silueta del súculo, del mate diestro, difuso, sin patas ni los ácidos que corrumpen la tinta roja de la menstruación a la mesa de café y posos de postres casi del siete, o del cinco, o del fiero negro ue besa el diente del orto, del doble de ases, del órgano compenetrado con los quilómetros de apenas, de apocos rozando hipotéticas balsas de untuosas distancias que cogen en el famón de crisófogos y menos sesteos y seserones en el serrón del piano verde, desnudo, u otro clase con menos apoyatura de críticas y líneas que intentan recuperar los manchegos nahueles de canículas y hojuelas de miel al uso que hace cortina de flores y recortes de los ochenta como varios artistas que retienen la cuenta al revés de la censura surrealista que se cae con el olor de predicados y pericayes vestidas en la lejanía del cascabel de la poca idea que duele entre matu...

Chotoburrobuey

Ulular agazapado de litio, y el viejo, y las cartas de smith que ya no recuerda quién lo sacó del pozo, de la más mínima y elenca como una guerrera a punto de caber en el anonimato del interior que no puede corregir xanas o sorginas o manillas o pijas o divisiones del mismo llegar que las efemérides zorrozas que colapsan el descubridor de las disputas locales en diferentes quilómetros de raras llamadas con el servicio de frenesí colapsado por el entreacto de un nuevo golpe en el servicio de los estamentos mal calculados para calcar las vidas salvajes de maltratos y disputas en cualquier tarde como cuatro rasguños de la cifra del verídico conciudadano mártir y más o menos crucificado con la suerte de las féminas que frenan la chirría arrastrada al desánimo y al diazepan como pastel de la solución al poco sexo sugerido entre esfuerzos de panageas de líquidos como uno más allá donde todo queda y nada traspasa transparentando otra línea, otra vez la bici, la moza, la cuenta que la paga e...

Chau, 2006 también era Aries

Parrotta, happy chibi, en atentas restauraciones que siempre crean la procreación del líbido sin pulsión del karma, de las piezas de puzzle de la confianza que se duda de si es ciega o examinada por la dulce atracción en pieles de Aries, de oso, de cualquier cuanto después de la herida resbalando por las implacables hambres de agarradas maneras sin motivar la forma de la tienda sentada en la primaria que regenta otro cómplice de ángeles y futuros fálicos con ocultas relaciones sin un húmedo horario de despacho, de pacientes laicos en otra cosa respectiva con el incluso abierto, sin novio que escucha la conciencia del nombre imposible, entendido sin la utilidad que sobrelleva hacia el disfraz de compromiso enfermo de contrariedades según la secuencia tuteada por la prometida derivada al peonaje venido expresamente del espontáneo privilegio de Judas; da lo mismo el cansancio de algunas tíbias frases azoradas con los gánglios de la vejez, en camas separadas sin los guantes por algo aleg...

Giglipuf

Mache, dich, u tarde díxit, giglí, en este solista paraíso de coros teñidos hasta la punta del instrumento, hasta otra herida profunda en forma de siete que se convierte en la contradictoria de los puntos acumulados en casi dos intermedios de un corto septenio fácil, que escucha los seis que se llevan acerca de la circulación del traumado espacio de extranjerismos y paranoias dedicadas a las delícias del insuertudo maragote de trigo y bastardas en vez de grúas y armoniosos gorros de papel de lo contrario, contactado con el cupido que vuelve a fallar para rehacerse con otras ansias parecidas al ardor del principio cohecho de los diez aniversarios de novenos mirantazgos abandonados y por asumir los nuevos y pocos tragos de sol en las iniquidades y falsas, por veinte espaldas en las rebeliones de brigadas metálicas de extraña imitación a cobre y a la iluminación de angustiosos énclaves de salvajismos vendidos a un simple nunca a pie de oro y sexo cambiado por frívolas nupcias de ojos y ...

Eunuco

Nunca en las barras, en enunciar la pipirana de zeus, de la ida como mono de colonia y fragatas de otónomas en el retorno de la mala temporalidad del mejunje tras el mal de ojo de la miniserie del eurismo central del balneario en los jámines del jazmín en cervezas turcas y algún que otro foundant del sinoque de felaciones, de mai tai sin alcohol negro ni falditas escocesas de cuadros, de fraiolis sobre la sultana que continúa interviniendo en las relaciones del árduo torneo de promocionales anuncios del esbozo que no compone crímenes ni bienes para el condado de huellas dactilares entre hojas de cebolla, de cálculos y las cajas de bébek niní, de cada bostana que se anuncia con las fans del naufragio en vedas que toman por el ejemplo del lujo sin hipoteca, de ahí con halajabas y viajeros de la diligencia de un viejo oeste imaginario que opera en futuras entrevistas para la cabeza de cada bruja con imágenes de pistolas y aciertos y escasas dejadeces secretas esperando las arbitrarias d...

Tiépolo

 El salgan verdades que no esperan las destrezas, las saúdes, los goles de nata yuxtapuesta con la mandarina y demás fruta del protestado número de vidas y amigables llegadas de la pena en la piedad arrugada, anuda, sin psicofármacos para disimular la soledad, la histéria y otra vez el historial de nubladas lágrimas en la billetera por no decir contados sueños húmedos ni hablar de ibarros y belmontes bordados en el agujero del no, en público púnico como amarillos espejistas de otro destrozo a destajo, de otro imaginario tsunami de ataques y muertes y latas de atún en conserva y bretzels y saquitos de lana siendo una ganga detrás de otras tíbias generaciones en las más centrípetas que apoyarán el duelo dificultoso cuidando el enojo hasta la plena seguridad del desentendido rol de soltar las pulpas de la canosa vagina que ya ha muerto sin atrapar el algo vibrante, los tebeos y tengos y pesados roces de banquínias y baños de otro virulento compás flotando por el fluír, por el glamou...

Vínimex

Intentar agradar para desaparecer con la basura, con el nódulo inservible de civismos egoístas y tan faltos de razón, de miedos, de la única masa rota del kanka, de verduritas y más vínimex en el vaso, en el límite de la leche, del viento, del nueve, del diez, ya sin esperanzas puestas en llegar a varias cruzadas de crianzas y algo más para un número concreto de agonías y canciones repetidas como otro día cualquiera de fatal calibración que vuela con la ginecomastia insegura delante las damas de testosterona y sarcásticas holgazanerías con olor a melanzana que rompe los tacos conectados a los bafles de ortiz como segundo año raptado en lo mismo, en el aforismo del gol, del foro de edad, de mili y las leprocías en tres minutos para hacer la comida y el postre de chocolate fundido caricaturizado como tos, y nuevas caras de la pancarta del futuro como un a nube de gas que explotará sin el control de áreas de guerra en el napalm del sur, donde destacan las mútuas mayorías de manatí y me...