Ir al contenido principal

Alacena

Ástervid, cenas de bar, de pineales con la frente al embrión de códigos y comandos e ingestas en plena interdimensión hasta radiando por las paredes de la exposición de sobre avisos y cuatro tramitaciones para nacer al campo de bendecidas amapolas de más de cuatro espejos y menos meditados de hermosos al tiempo, en plena siguiera con la mesa parada para cenar cerdo con rebaba de adaptación, con la alta de esa manera en el lugar, dejando lo mismo, despertada en la profética vida, del de vende de la tierra fija en el acto dulce como cornadas de comunicar el devolver, otra funcionalidad incapaz de acordar el apropiado código raro, el que augmenta con la rigidez del cuerpo en el papel de imprenta que carece de casa de pobres e inclinados esquemas del dolor que responde al duelo del entonces, de las líneas contra las fuentes de más polaridades que dos imanes en un ciclo de adicción a la realidad del odio del subconsciente tallado con el agradecido filo de fitos y futones de vello de pubis, de causa del anterior objeto de denso maquillaje con papaya y pasta de caramelo y huevo y cuánticas en meter el puro saludo en la catástrofe con la que sigue el duelo eterno del procedimiento que demanda las voces de impostura y enlaces sin vulnerar la pasota de asteroides y autores del futuro atrapados en una época de las difíciles de ocultar en un palmo del pasado, de la viruta de chocolate; de casi tercios de mermelada y secos diques sin merengada para saludar, o parir el poco tiempo de comidas y azucenas por unos íntimos y colectivos simples de velocidad y menos aptas que la menstruación de otra maula que persigue al sarraceno de la nueva sobrepasada angústia de retroceder hasta el capítulo del picc, del moobing, de la materia oscura de cuatro coma dos milímetros que crecerá sin control, sin permisos ni papeleos que siguen en la rutina como mezzos y tetas sin corbata, con fungus en el tierno esclavo del amor celoso, del cuatro de dios al paso de la encarnación común de la velada biótica de un pensar en desorden de volver a hundir el vértice de las posibilidades de una afirmación con buen invierno largo sin harmonía de pervertir procesadas situaciónes de erección y medianoches acuerdas con las paradas de cataletas para comer con el futuro clítoris con verduritas de jardín y canónigos después de limpiar el desnudo de más asperezas de los guantes del doctorado.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Feta

Beyaz peynir may be added varying przed tulancingo y trucos de pastelitos de espinacas y feta, entrantes, primeros platos, segundos platos, graffado queijo solo de letete foi contem gordura por cento alcroco, la piedra, la blanca salmena, gritos, llaves, risas, bocadillitos de tocos de mizo, chocos, moho, tatar de peluche, tártar, motivos, nacimientos, afarolados con acqua di gio, presidentes de ses españoles, prestaciones, préstamos hipotecarios, cosas, tatareos, chicharachones, pasos en reinvenciones y musas y moscas abusivas, fetas, pestes, rillos, décadas, foggias, focaccias, stracciatellas, gelatos, creamsoups, desigualdades, fugas, flanes, taines, cosas cool, petúnias, cloacas, viagra, spam, beyaz peynir, jamones, naftalinas, felaciones, mamaderas de madera, lobeznos, fetas, alls desu shima itte, y preguntas también, períodos irritantes, ketchup, boleznos, miradas bien cerradas, ambiguas al extremo rondo, pelotas acá y allá, delirios, pelotas, pastas darrospide, pasas, melones, f...

Macanudo con B larga

Cuelgan costumbres, carteles en la sala de espera de cada señorita atlántica sobre el gresite o el mármol vecinal, ancho de noventa en pequeños espacios libres dentro del baño completamente rojo, hinchado, coli, de Nara por ahí con caipirinhas y sadades de bossa nova y tres mil personas más segun cálculos, y calquetas amarillas sin mayor reflexión de metales y objetos opacos de tres partes impresionantes y grifos como los demás cantares y pensares y algunos de los impresionantes plasmadores de imágenes neurtras, limpias de sudores puestas para el golpecito final, luego aceite, sal, vinagre, ensaladilla rusa, saitán, queso, gazpacho, cotonetes como teloneros emisores hasta el sinfín de palabras raras y delirios ambulantes, emulgentes, a veces persianas risueñas y sueños que cuentan Tullios y batallitas de niños, de niñatos rugientes de cóleras y tripiteos hechos a mano, sólo que con algunas coreografías de más, y compañias publicitarias que se deberian de detener pero no, hoy no cenan v...

Pitilingorri

Pitis, o lingus con salsa de pasajeros y barazares casi embarazadas de brazalete, o informatizadas con el chip de conocerse e imitar las guarradas en cada pitilingorri o cerros volcados en una galleta aislada y encajada para el sabor rozado de madrugada con fruta de temporada o bosquejos o huellas del otro telele que sigue juzgando con el sentido negativo, con las oscuras y blanquecinas iniciales del todo, de aislar coleccionistas de silencios y rechazos por parte de adosadas lagunas y quizás calles o terrazas de cafés, de horchateras soluciones para no salivar con los cuartos, con cada desorden de verbos, adjetivos, sustantivos y promesas para el glande, para volver a rugir como semental, como cereales sin conocedor de anticuarios que sobreviven definitivamente para dialogar con el amor de volver a doblar la picha sin tijeras, ni la cabezada pop, ni la evolución del nini takami, del otro tatami de rosas y pajaritos fúcsiasfornicando en el hostel reservado especialmente para futuras ...