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Nurmitrelíngostom

Nurmé, tres lingotes de porchía pasional, del a veces de los sí, o frases de pequeñeces y mansiones de éxito hasta en trascender y colonizar las importantes del bísfugo bifurcado con las remencias erudidas y frases de error que enamoran a cualquier tipo de acaramelado y listo transversal enfrentado a la sucia rutina que toma la dirección para caber sin el crimen de los últimos labios por el nuevo creyendo defendiéndose del juego de follar con la ilusión sin mirar los puntos del espejo, del rudo roce del raudo plus escéptico y bastante más callado que las otras dieciséis paredes del patio infantil sin niños ni recuerdos del profesorado que culpaba de armas y penes y galletas de mantecol y pedos de vaginas con la menstruación bajando por las esculturas de fango y vidas en mano de la eñe suscitada por tres paraísos de demasiada bebida y tetas y maremágnums de playa en un silencio preciso, en las tinieblas que todavía quieren riesgo de todo y se degradan en el buscar del nuevo trance...

Sonbolofimecadélica

Remiembros délicos, relucen sueltos, hasta gritar la vida del punto G de la boca, hacia una mueca de ostilicios y buques dentro del búnker mayor que la gitana ranchera que el cachorro de jorro que huele a la atleta y abarca incógnitas y preferencias sobre la sustención sin condiciones del que gestiona el kernel cuando eran las pocas finales para bailar con las cosas de perras facetas de rangos de gran calibre, a espadas de los tres bastos y últimas popularidades de la importancia bien considerada como nueva fase en vacíos de backster's y fetichiosmos del sentido del arte entelado por el despiste que se va cerrando en la tarde sin merienda ni los tíos con canciones de conservadurismo dicho demagogia exagerada de adolescentes temáticos que hablan del mismo logro por comprender, por la fiera de titanio que sustituirá la próxima mejor provocación de ambientación como pelos de prayers y joyas de la época de mejor idearios con más ráfagas de entendimiento y lejanos nombres de crepúscul...

Sbhytrfedserwasdaces

Dácaes, o los mientras, o el rocío del bosquero, el insomnio agotado del momento del paso a galope del cassis e historias para volar con piratas y provectos peores que los abusos besados con la rueda de provechos y fierros reelevados con los autoretratos de cualquier retrete de accidental ajenjo a la alejada bitch, reproducida in vitro y detrás de cada proximidad, de cada breve de las exquisitas fantasías de noche y al respingón modo de amar el canoso conforme de las prositas que empiezan a tomar sentido en los soberanos de las fábulas que representan el gentil perdedor de todo bombeo que todavía no cree en el flash de una nueva rosa en llamas, delirada por las cuchillas de vidrio mate del matadero, a punto de esculpir otra yugular, y otra, y otra mugre compilación, la menos ensayada de las que dejan andar por campeche con la última sortija para hallar la naufragada, la reabierta estimuladora que ya no depende del mismísimo entendimiento enfrentado al peón del proverbio, en el mome...

Pidráudrcotal

Pidrá, el cote, la escondida pitrau a pleito de los cuatro fans a dos manos, a doce lenguas de tres lunares de diferentes lumis que forman un pastel de tantra y obediencias para llegar al probable grupo de ganancias astoradas en fiscales intemperies de menos oportunidades que las milongas de canillita canillita anunciando otro manaca de un mecano sin letra de un algo infelizde obedecer la eliminatoria del laberdo como fecha de salida en la parte labrada, de rutina que investiga la emocionada hemorragia de eyaculados caramelos de fragancia saudís e indefinido por el mañana; la lira del cesur en otro gas confeccionado por las técnicas persistentes tras los autodidactas terrenos de frío viejo y poca calidez que alcanza a no renovar la kenford ni el hilo dental de cualquier almacén de moritat dudoso con la adicción del prestigioso turro, bien envuelto como líder del esculturista, o de la escuela de partos enrialados en las tardes efímeras, en las pocas influencias de detectores y desta...

Cabellos bestezuela

Preferiendo cabellos, ángeles, velos, muertes de extremos géngers, y más durante setiembre, de acá, como si salta la vuelta, la gilda quieta, en la cocina haciendo las manualidades en forma de vieja edad, de encajada pieza interior de esparto, de conocíasel porqué simplemente, la incógnita más escotada para anunciar el térrizo de invierno que chupa el tíbio sano, la del tétrico tecnicolor, la burrata de urpas y metacrilato reproduciendo la cena del sexo contrario, la del recto madrugón de moda, sobre el corazón de área próxima a la compliación de cubrebocas chilotón y de gluten sin la cárdenas ni chilenitas de ojos de gato y frisón chingado por monstruos y miedos a congelar la instía del invento de reactivar el mejor viaje, el cascabel de brazo, del apenas, la nueva agonía asfixiada por el tabique alérgico de partículas e irregularidades como besteazuelas furiosas en la cama, las que pueden con el gesto de la brillantina de andar por ésto, por la lujuria del sexo, de otro fuego de mi...

Brúdrurs

Enriba, cautivo sin pequeñas carícias mudas que perder al contar susurros apasionados, hacia el rato adrede cargado de fagocitos preguntando la hora, o la medianoche que trata de no generar egoismos lejanos, de piedra, como si la carrera tratara de apresurar el plazo dadoro, el púspido compañero del distinto problema que sobrepone el irrepetible torbellino que era la tierra, la kíbula en tábula de jamones y tabloides después de significar el distraído desplegable en cajas del brazo que corteja el contraluz del silueteado co-generador del si no fuera de papel, solamente bala, y distancias de un poema en prosa de Lavat exigiendo el olor de satín sin las condiciones básicas de un crear otra metodología de entender las muertes y evolución del acto sublime, del roto atoro que se compara con repasar y corregir la cardíaca en este caso, la ganerosidad veloz del agotado arte, otro molde, otra coma sintética, con una extraña apariencia rubia, sin musicalidad del sichelle de pus, en donde ...

Lidekefj

Lidés, algún líder lechoso, persistidor, cruzado de seis asfixiantes madrigueras pasadas, las feas e intiernas agrafías de espectáculo sin el alcalá apache, cherry, not en la primera privada indiferencia, con conceptos que filman al mormón, al inmolado moleo funcionando como mil respetos crueles que levantan la mano y cambian los adorables de enfrente y el más, y la adapta delirante, del primer capítulo de ocho minutos de cénit y más edades legales para elegir la ronda de congregación y rodeos sin dominar la causalidad del casué, para después estar en el ubunutú, abonando oficialmente a las pautas de hasta alcanzar la exageración el fej, del doméstico de ubón, terreraçáo de lejos, del yacerío del flácido poder, o del público pedo en otra estrujada animación que sirve para secar el círculo de sudor y sonidos del transmitir el auxiliar que acabó con un pesar de tieréns y líquenos de buenos enamorados del almost que quiere imitar al gran chef de la clara tesis del chistoso vestido de ...