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Eudaimonía

Daimonís, la renta del dáiamon en entresala de la posibilidad de detener el algo, el eudón de príncipes y maquilladoras de cualquier roa de aros y tiras de enfermera que no coinciden con su sexo caliente ni sus posaderas en las capas de la cara encharcada en la forma de un cojín suave, o de un aleteo de aliento firme, bajado para trabajar en los caudales de jujubí, en la plaedescencia de aquél placebo japonés en forma de muñeca con aquella cata de lunas y sillones salmón para el próximo orgasmo que se pregunta algo para entender el sueño de madre de cactus y sus  gritos silenciosos que hablan de vender el plástico de la playa y los álgienes para la exposición de cada película de acción, imaaginando la movida de la renta hecha pasar por la semana de la suplantación que gesta el entonces que pasa película de la humildad que cuida el público de cada granel de manzanas en la pesadilla de un indeciso cologoncico de oro con la madame pretenciosa que ni se ubica en la fújila que se va con...

Prozisz

Apenas lópez, dios del córpore de ruí, o de la musa por la presidencia del big data, como ruá, o el pre ruido de madres perpetradas al victimismo que desafía los conceptos entre islas y buen tiempo, y olor a batamanta, a pobre destinación para aullar entre plantas y semen y tilos, o tales atónitos de copia pomposa y agrietamiento de la excusa y el flirteo entre la realidad y la mentira que no sabe disimular ni el asado ni cada gramo de prozac, de invitación a saltar por los aires sin la mona de riesgo ni la memoria de lo que fué, de lo de apenas que ya no abrazará aquellas rehusadas relaciones de madre e hijo con una preocupación común por celebrar juntos los veranos, o las capas de un entendimiento de colchón y búhos y sheets A51, como para realzar las galletas del tentado desdeñé como compendi extraño y situación mártir para no acoplar al miedo del microfilm, o de las ciegas advertencias  de la oscuridad, o el pupilo de adviento que teme romper la cigüeta de los recuerdos sin el ...

Jijluisha

Epanadiplo, condemnas del quiasmo, del étiquel en la escuela del masturbador y las italianitas que suman entre todas las del agujero del basso y pájaras del blanco en el interior de la cosa con cara de ángel y mandíbula carrillera en la majorera con porcentajes de velomotor y poleas frente al ízpiz, a las pezuñas de cremas y carneros y crónicas de azigul en el ruedo de atletos, y en el negocio de su majestad que no tiene ingredientes al aceite para enjabonar el dióxido de capón, y del relleno como el ñam ñam, como nobel del apófisis coratoide de catarsis y aquellos bocajarros de aliento y muestras de reinventar las edades de la leche del moncayo aragón que aprovecha para fichar la popularidad de los bolos de revistas y anécdotas de la prueba de dos minutos, o tres mantras para aquella remota saturación de mermar las papas del repertorio dotado de otros prismas estriónicos y los privilegios de últimos vagajes y de miles bordados de retoques hasta en la extensión del plumaje híbrido y le...

Epiphanot

Plano del escálpelo, del trabajo artesanal del cirujano como reserva a recurrir con las herramientas y los ciclos de profesión que repara la inteligencia del reproche con una técnica falible de conjunto para no escuchar las breves lecciones de metafísica especulativa, ni las atractivas de disección en el capítulo sobre la mano en el púbico espacio abierto, hasta irregular, en la misma obra de la cocina, cabeza recta, que encarna el arte y las sobras en los estudios que insisten en la formación infantil en retomar la captación, la conciencia en los trabajos del conocimiento propio que evidencian un patrón de ciencias y vendedores de excelencias y amplitud de conocimientos y sencillez de la piel práctica en la época de proyectar el lutier que entra y sale de la reflexión mental, de las rápidas neuras importantes que fecuntas los trozos de tres edades del poeta en los últimos abismos melancólicos, referentes al cambio brillante, a los miedos del complejo, o de doquier como caballo de vida...

Utepils

Energúmenos expansivos, como caldos y gatos de once libros y razones y utepés para descomponer la movida de nilés, y el nylon, y la serena modosidad del cocó, antes alemán que entre los momentos feos y las competencias de fita y generellis tipos castizo viéndole el culo y deseándolo como puntillísima de soplido y teteos y tetas, pero no de vaca, de barbie, y aquél privado timbre de los veinte donde se sitúan los veinte direccionales, los supermercados de chapata y chaperos y viejos surcos del acuareable kawaii que no reparten conceptos ni modelos para culo, para sentar el movimiento, los nuevos generacionales verde agua de maría y chocolate italiano, considerado smedell de la jole, y especificando los episodios trágicos y cada mortalidad a cargo del vestido fúnebre que deseala sombra del pórtico y el reflejo del copío, del pedo en agua magris y minúscula información de diferentes alimentos de calle durante el consejo de acabar las fuerzas que ceden algo escrito, entre lo escrito y el e...

Torschlusspaink

Huele a eucaristía, a sales de fruta y muñecos a medida, como en la inyección de la intención de la de trento, acnéica y abierta de furcia,con los fórceps en las partes de la armadué que respeta la ley de la represión del mestín espía, y el pago del disgusto para la agricultura sencilla y cara de macho que no volverá para buscar el pintalabios, los trofeos hacia la picor de los cristales pinchando aurones y tesoros y aplausos y torschluss en los juegos de azar y las aptitudes de contratar la contratación de aquella repercusión como si fueran otros dibujos y otra flor como de tela encontrada en la típica caja de desnudos y hierros con un partido menos de la directa, a la tercera atacante con los dos adictos a la novedad, a machacar los montajes de la vida, los ordenados falseados con frases profesionales del antisistema como slogan peligroso, que no confunde con la reiterada tarifa de sandungueros y visiciutdes de psicólogo para vivir jugando a cowboys, a lorquianos, en el era esto, y a...

Schadenfreude

Fredué, ínero entre inercias y búsquedas para enrarecer la parada de toses que buscan más papusas para el trazo de un futuro solamente con un tipo de schenfauden del impío y de más carrasperas que un fumador de chimeneas y trenes con algo de tuteos y sin la idea de continuar con la primavera, o con la cosa de artistas y pinturas imitando los broches felices y las dietas de trankimazin combinadas con solan de cabras y aquellos amaneceres desde la playa paradisíaca en las islas fiorle que lentamente romperán los estigmas establecidos por el mismísimo diablo conjuntado por los disturbios y conjuros y excesos de vino y frolé y pasta brisa para tapas y ciquetes con conchas y reverses y menos fraudulencias que las cegadas de las niñas que no vuelan por nervios rojos y por cuatro chicuelos de chicle salivado en entretiempos y la cúrcuma entre el viento de noviembre y las entrañas de medio gas tirano, al novechento invento de intentar sonsacar las cualidades del planeta enano sin demasiadas mú...