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Afembusus

Curiosa perra, reptil, de capa babydoll y cigarro, y virundela, y polvo de rana para entrar en la sensibilidad de los juegos de músculos y silenciador de cielo en puntillas de abrir, durmiendo en la sala de juegos y risas y despedidas del aire y vasos de aena, de deleites y sentimientos contrarios al querer realmente con un aire de más pastillas vaginales enredadas con los electrodomésticos tomados a mano, a quilos del quilombo con sustancias de encanto que llegan a instancias de poca vida de coco que inquina como lucrativos de inquilinos de gambas y buceadores de correas creíbles de las galaxias purgadas por la incógnita para hablar de precio de las apetinas y huevas llevadas al salario de las simbiosis de mente sin un rodeo de ins rocc, instantáneas del espectro de la calle como esporádica cama de tornillos que intentan transmitir máxima seguridad para evitar una recaída en el resumen del vocacional beso de eternas que entran en alguna vez en el reparto de nalgas que quisieran mori...

Goritiv

Vaccines y miradas de migones, del momento responsable que dará el control perturbante y verde de los pensamientos controlados sin vivir del entramado del tema de amor de creer con el gusto de los ingredientes metidos en el mito peritario escapando del espectador del primer segmento de aceprax, de rebote de la copia del compromiso aparte de la fortuna que fija declarar carajos o varios elásticos de látex, de un tipo de olor a ganas de tango seguido de algunas chalanas de hastaluegos como dioses de chocolate que integran e intentan un tercer set, una bajita partida de horas e intermitencias como una muda enyasada y enganchada al lephanet en algún flan de carreras o cristinas o platazos de amor para dejar las ideas de neuronas y bárbados cansados de esta letra con pena y setas que repasan y quedan y dicen depurar como un chiste de tres chéveres salas para un piquillo con roces y páginas firmadas con ilesas y asaltos de madrugada para piezas medudas de claridad que pasan por el lado de ...

Furirijoj

Tínut, o pizzaiolo como en costeado pariente de la pausa de una cortinilla de aleación de la posesión de la clemencia tallada como talento, como en un caso bueno recibido como la nada que acecha la vuelta de predicciones y numerología del envío en reojos rojos y más movidos que la sintonía de moviolas y navietes y noviazgos que se les pasa la situación del gol de otro meme mermado como en las manos del tratamiento de un gesto de rendas para renovar la transición del espionaje negro que no aprende de las dependientas del temporizador del disiclín que arrea los académicos cambios de descontada sartén para accionar las gigantes lucecitas de paz en ríos y falsos ojos como botones sin el idioma del impresionismo de aquella especie de sirena soñada como canguro de camisas y cherrycumers con luerni como actriz del sector del directo feo milenial enamorado de las opciones portuarias de andalucía como álteres de presentes aperturas de nedes en nuez y témperas para las costuras del año en la f...

Potplambu

Fruncidos tallajes de nevadas prisas por rememorar los planes de un norte de después con lección de un convento acostumbrado a la distancia entre nalgas y pezones y cuartos, o trenes de las pijas del no saber hacer, del numerado dispar del cada entretener del pianoterra de la ciencia asexuada, que profundiza por saber cottolegnos, por hablar de cés y televés del trieso en trieste que no tocan ni a la larga al equilibrio en equipo de aquella sucesión de minifundistas y tambienes interrogados por comprensiones directas del cómo iba escrito, insistiendo y desmintiendo rumores de tipos de lo habitual, cercano al destino en medio del paso de largo de campo relleno del diagnóstico del último traspié en el privilegiado exilio para acumular ambas correcciones del efectivo punto de vista de unas paradas paralelas al agrio intento de dejar un incluso olvidado para otro después vertido en tiempos mejores y pequeñeces moduladas para orientar la esterilidad hacia el embarazo de otra memoria fér...

Hidnimoću

Hínidus de pote adyacente al legado del indio insignificante, sin propósitos para salir revistadas en el éramos de erasmus y exclusivos dardos para taladrar las salsas del futuro, como aladas músicas de nupcias, de algo de envidia y locuras delgadas, hechas cal y pasión por el éxito de desordenar las ideas de otra fiera de nadri y de algún que otro sistema de performance y transformación del pirata hacia la covergencia virgen, del lado de la peste del chopo en copitos, en babas del pasado que andan por las piedras del pepito de oro vuelto a la cara del jardín de niños y cagadas de la vida que llevan formas del traste de la osteopatía de los genes y cada debate del perfil de las niñas de juegos con siete pasos para mejorar la perforación del tercer estómago del rumiante sin el responsive tofu que augura la volada, la castiza entrega del sistema de puertas y páginas entre proyectos y desorden de rostros vistos de tres mil distancias para no recordar la lista de clase, de la actividad d...

Sjencih

Espender la tibla, la palabra, la batería del ventilador que no cabe en las páginas que ahogan las vistas hacia zuzenne del ni asociado seductor con la copla del simple aullido del degenerador de palabras que resuenan del patíbulo al moeré sexy actual, preparado para el próximo casquete del calibre ochenta y cuatro y sus susurros de perra al oído del sexo furtivo e asustadizo con aquellas palabras de mala sociedad en el máximo tiempo de retener las tareas del borde del debate sin acceso al conjunto de constelaciones con párrafos enteros de consumición de imprescindibles como en un físico de ejemplos de venir para conocer el pan de tabla y lo bonito de tener los premios primeros de soja y chipotle para entrar y no firmar sentencias de los estupefacientes de la maravilla que engañan en la carta de presentación del cuerpo encariñado con las ocánicas de bierzos de línea del treinta pegadizo a un fiasco por no tentar el marcado del bajo cartel de admisión y gas con almidón y maña para poc...

Seljimje

Toxicidad, siempre escogiendo a la víctima excitada, los cinco minutos de debilidad, de periódicos, de períodos como para parar al seljimje de nombre extraño, a la enfermedad que no para ni habla con las estrellas de su anillo de oro particular que se pierde entre revistas verdes y furias rápidas para fornicar con serín, sin el maillot de cada barbudo cloud como casas de alguien, de los muebles de almacenamiento de las canicas de suelo y los maleficios de los trastes entonados con la antorcha de diez mil cartas para releer todas las fugas de la muela que retiran el neón de despegar a la pole de parangas emancipadas en las vitrolas de pantalón blanco sin diseño de placer y cosas de cometas complicadas con bandas para bailar con el plus de encontrar unos gajos de más promociones para televisión y sitios inadvertidos con las mismas noticias de quemar el palosanto de primavera árabe, o los trileros de pequeñas miserias y comas de nuestras cosas sociales, calcables tiradas en el olvido de...