Dejá, y en estas tres frases puestas patas arriba, o en qué curso quedó la paleta de primera clase sola, cómo decirlo mal que mal corriente infinito, que podría mejor la matamba prometedora saludando algo de fiesta en el cumpleaños de la espuma constante que no la pienso bajo la desquiera de tantas necesidades y nervios por conseguir el teléfono que ni tan solo existe en pharse o pérdida del resultado de estar al margen del sucio soliloquio de facultad a base de textos y granos y sexos en otro idioma del proceso que se escapa de algo; de la pucha, del timbre femenino, preocupado por la alambra de aterrizaje y despegue contínuo e irritable, creo, a afilar los comentarios de varas y cucas de hielo sereno con paredes de la pieza y esas papas de maní y gardenias dobladas como haciendo papiroflexia en la necedad de la derrotista realidad que hierve a porrazos para que salga del escondite, corístico, soquiera para el montón de pajas reafirmando la llaga del olvido que devuelve el tono interesante de la lágrima que explota en presencia del desorden incontrolado que testa la luz en presencia desvelada en melosas mentiras en plan presentación clara en el validador paralelo, mermante en cada caricia de variedades soportables extrañando quisieras encaminadas en el sinfín superfluo, que lee el hoy paso a paso, del cariñodependiente a adoptar perras y mocos y matambres y arribitas para poder entregar el quiero ser en estas fechas amadas por una reaccion del sentido abstracto y el sexo, y la mismísima también a menudo en borrador tibio con ritmo transcurrido y eco elías, no temas infantilizados y tetelón para aportar nalgas y satines crudos y persianas con témpera.
Comentarios