Decotél, como para dejarme flores y silencios con capuccinos y biscottes enjaulados a la póstiza de aguardiente líbera, comiento la impotencia con papas y sushi en los libros y películas mentales escritos en el dónde jamás práctico, frágil de las realidades que construye el casi, la emoción, la entraña linda y loca hormona del transformo, siguiendo la despedida del ahora y cada peco en pasamontañas de flores y voyvuelvos apagando vallecalampas y ardores del ser cómplice de la realidad solemne frente al unísono trasero de ninguna una vez envuelta del monólogo que perdura en las ultimárias decoté y lo que inciertamente quiere en los treinta; la base plasmada para mentir quebradizas sin mi todo, lo más lejos, el opio en valdivia para sanar perdonarse como siempre el rubro indócil, los ojos de cada asco y las maletas de luz como estandartes de bienvenida, desmedida, vendome, noir, mutante en base al grupo de celuloide líquido divino, sabiendo fecha de estreno y paradasy quisieras que preocupan ocupados por ahora sin la necesidad necia de ánsias y musas para reabrir cueces y posts y pasarlos al vénome pagano, fugaz, de goma afeada ya a su temperatura en mi gusto del anteayer y la mecedora valentina en otra escupidera de ideas y afiches con truquillo u hilvanos con mordeduras de sexo con penetración y bridas en la lluvia darpha, astríliti slight, cibernético ruedo de miniaturas y arecos al compromiso más potente revalorado para poder creerlo mientras me chupa el dedo gordo de la nalga.

Comentarios