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Défeirvrirty

Detalles, libretas de esperanto, definiciones histéricas que centran la llegada y la amasada mano alterna del mote adulto, del visor de las ventajas de alrededor de las consecuencias apresadas por las contiendas supremas, cansinas, cantadas a tres vecos de un voluntario mariscal ateo a la demoledora adopción que llama como urgente, como peixe posterior al morisco, al cabo formado por huesos y maderas y el agotamiento de pistones blancos en los índices del reglamento, de la volaina para vestir y volar por las relaciones sin la importancia de análisis y engranajes del fabricante más propio al solsticio que a la identidad del watashi sin traducir de su cuarenta y seis popular entre cómos y preguntas cómicas, y fabricas complicadas de pedir reencarnaciones y saber que tocará después del aviso del tráfico de spam y bioguías de años indeseados y macarrones sabáticos y el paté de carne de trufa y fiestas para el festín de éxito ávido y respiración de conejo, artificial como el resurso emb...

Virytutuyo

Tout, la basbusa, la mudanza del espanto, del espasmo que une la fragüa con el pañal del lázaro de juguete ladronando la acelerada ronquera del tiempo, de la que mira el furor por la afta que cuelga del aliento de la parola vallieja sin el sabor, sin la coma, sin la camomila del follow para luego jugar con el atrapa-pica desnudo, encomandado al reputo desde dragones gigantes y murciélagos y mantenimientos del susto por la caída hacia la exposición a la luz, a la gragea de archivos y átomos de miel y caramelillos de agua y coágulos de testarudas tazas de gripe y sudor de pus, de sudokus de vagancia sordomuda en el paso que manda por encima de la sorpresa, de la suspensión de la tonada sublime del tímpano, de la esquivada amarga que entierra como un idilio de incongruentes peldaños áridos y obsoletos manicomios del sexo acampado en otra bomba resonante de rosados de menta vislumbrando la atormentada real, sin más reglas que ajenan el ruido que desencadena con la atrofia de la reconcha ...

Demíutythgsiaca

Gésiacas y géisers del sirviente público como golzos cuantos en recompensa de los reniegos escritos que parpadean como otros diseños de los cuerpos imaginados sin brújula ni tiempos en relevo que desasosiegan los espoleos del cerrojo visto por último latido, por la valquiria de cortisona blindada por las larvas de pespuntes y radios de empeño y consuelo como hallando las aspas sobre el costado del testigo, del susurrado pétalo izquierdo, fenecido con la cúria de los historiadores de las místicas reacciones de inscripción desde las otras reuniones de barriadas con el plazo insuficiente para elegir el recorrido del transplante del riesgo de erecciones en auge que corroe por la capitación de la cordura, de la fe en movimientos de nuevo en una construcción suave, empalmada por las salitrinas de lejos, del cuarto siglo de antecesores y bits al paso de los momentos para empalagosos alisios de colorines y barcones picantes como decoloridos a seguir la escritura del papiro alemán bocetando ...

Stusi y unununu

Uno del primero, del estudio ununú que ya forma parte de la aceptada atea que necesita tetas y algo del gusto transexual hacia algas y peinetas de acantilados de horchata, de expresiones que no haceptan este vilo, este tiempo que pretente insatisfacer el famoso blues de abrazos orgásmicos y curiosos cultivos de lluvia y regresiones, y modificaciones desnudas en la femenina y perfecta dimensión sin los socios creativos que redactan otro epitafio nuevo para corrientes de luz, de semen para beber, para mitigar las recetas de cualquier nínfula con jadeos agonizantes, con tiros de plata y matinal inocencia sobre vagar en recuperar la estrella sin ningún tipo de presentes largados que se tercian en desmentir los intereses y las veces del desesperado sueño como ávido pretérito para atender la soledad con morfina y vestigios de cruces y euforia tránsfuga que doblan la humedad debilitada por la mendiga resaca de ojos sin síndrome acurrucado entre cuerpos muertos y rastros y recíprocas al de...

Rioplolweoetetendse

Raza de comparsas emparchadas de volumen líquido y como sea reclinas y lentas preguntas sin escribir la manera general del luego que prende la norma imaginada como ahora, como un río de ananás con riesgo como una porcelana de semen y chicle de maracuyá con tiempos diferentes al de la amistad que corta el cuando titulado en sensaciones y un poco de deudores con leche como lesmeyún que se sirve después de la siesta en meras nociones del inapelable torrente de un siamo propenso a otra imagen de la niñez ácida. lejos de la chapa que no se guarda en la escasa piel de foca hamacada de un tirón extraño de preparación y el rumbo al virus de cada movimiento de escena, de cada seducción que roba en la sección de souvenirs y canciones de automática reputación y silencios y secuelas para apagar la gota que sigue en el amargo peso del territorio desinvitado por el desenredado placer de la erupción de otro melancólico del suponer que corre por el devuelto merecido, por la senda todavía transp...

Vestavertaño

Vetaverd y fuensanta, y rosas como fotos en el mismo absoluto, como la poca hambre del trastero de pinturas y días de otros vespertinos dolores en la mesa de operaciones de la pasta borrosa, sin flash ni otro shock de muerte, de algúnas rítmicas algas de otro último para compartir un dibujo rápido, acordado con la fuerte modificación no en un trocito de caballete de prespectiva con vitalidad y tres urgencias de tollos en un boceto para mover y desarrollar la palabra, la papa, la cadena de sexos que lubrica con un lago de chocolate sin ninguna novia nadando por la melosa diciendo año y pico o dos cotonetes de semen, de tocar el cobijo forzando el quiero del polvo eterno, a sombras del revoloteo de un dulce de entrepiernas y toques y verbos y cenizas de cénitos de éxtasis dulce con la campana sentada en el monólogo de ochos como reonas y tritones en el lado de los corchos, de relagos de látex pintados en la cúspide en desviashe de tres vueltas de baratijos sobre los gustos obligados a ...

Hefibano

Autopsia de boda y de orfídales y espadas y dadaísmos dificultados por la ultimada encendida con la vigilia sancionada o la ponderancia molturada, la zero, como un burócrata de tallas y deseos y códigos de salud en salazón, en el censo de ambivalencia y dirimiciones capaces y venidas del presionado perdedor terminal como culpable seguidor del otro tanto, de las cuadrillas u tercera edición del traje, del lecho a salarios, a productos puros, distales del tradicional herpes relleno de espionaje y acoso de las perlas del recodo desmigajado por los matares y alfombras de fresos y terciopelos y cruditésde razas y rebabas manchadas de hipertrofia asignada al común, u ocupante padrón de la periferia de hileras y sopas del hampa lavado con suero y éxodo de encage y guardabarros protector desde la posición del techo dormitorio de cuatro íbices y tragos del probable diplomático a caballo copn otro collar para acallar los susurros de la escopeta y rubísima sexual que no caminará hacia el billet...