
Julisa, libros de clarín en el desván, en cada culo de heminóptero, de la caja de virundelas y bosques y linos y cedros sui géneris en cuyo relato pierde la erección de elegir la sidra, o el poso del poeta, del letrado erótico como figura de oler recuerdos y bellos, marcando el arrabal, o el territorio de prometer más glas de hoc, o aquella sátira del andar con aquellos ranchos estructurales del muslo de ilusiones con el pasado que revienta las huellas del sable de los consejos de cualquier cadencia con menos entrevistas con el pseudónimo de amor y las burbujas del vino varado de lecturas sin acechos de absteniedades veganas y titiriteros del eslabón desnudo que eyacula hacia dentro, hacia las bombacheras de casi la última pregunta que se hacen las serenatas y las clapas esenciales para el concepto de promesas y princesas y vistas en cualquier ala de fauno en exhibición, o mojigato de jardín, o amigos resultones como tratando cada autor por las diferencias o contrariedades de ruidos de gases en vía sexual, o escrúpulos de anestesia sin despertar la calidez del caliz de lapislázuli, o de repetición de morbos, de motes, del matorral que mantiene colorada la información del desidio en la hiperexposición de actores y papel fotográfico guardando las baritadas copias en cubos de cera líquida o siliconas cosidas por la involución de cuelquier pornógrafo paralelo a la vida de otro verdadero estreno de cosas y mismos principales tríplicos de prejuicios de entretenimiento, o del posible intérprete de distopía en el artículo de carácter de más horas puente que las series de títulos de bibliotecas y bitácoras a horas como calientes y descontroladas, abandonadas por aquel espejismo de país, sin un poco de voz, de ventana en la que no se tumban los momentos de mala capacidad de vivir sobre el paperback, la vuelta al invitado hacia el affair de predestinación con un después que pregunta cuando será la próxima felación hacia el centro de la vida, hacia un fiero camino de trabajos forzados y repelencias hacia la vuelta de años negros y casualidades hacia extremos que imponen alquileres de partes del tira y afloja de terceros libros que se leen con protección de contenidos para los vientos favorables.
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