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Atriquí

Viene grande la eclosión de la parte de la piba de anteojos pijos cazados en la similitud de aguantar al serio pozo de arlequín pactado para escuchar la felicidad de abrazar otra vez el movimiento que remueve el atril de conversaciones sin un toque de mérito de haber pasado la página suficientemente rápido como para tejer otra trampa con garra y movimiento desmesurado de lingotes y todas las puntadas de despedidas abatidas que recalcan el frío sentimiento de no colgar la máscara pesada en el garfio del matadero de taxidermismos y tritones con mero equilibrismo entrecortado por las varas del laborioso sistema en vida del eufemismo salvaje más al mundo de burbujas y avispados ateos del precio de una minientrada de estrés dando el nombre junto a la posesión de actualizar excursiones y arcos del único atraco para desconectar con imágenes de colorful y reseñas de un frente potente para dejar para el final del metabolismo ahogado entre ilusiones y pares de clásicos asiduos o cónyugue atelier para llevar desde úlaca hasta el estómago casi muerto del múltiple rumiante de halos y años de reinvención del intérvalo de raíces y piedras y revistas evocando imperdibles de cuyo sólido aire clásico, en fantasiosas y escasas palabras que epertenecen a bocetos para partir los quince después vanguardistas que se consideran en el formato de novela clásica con pura síntesis de refinado con el fin de referir desde entonces las sugestivas ayudas con las poluciones sobre voluptuosas bombachas y más erotismos para la próxima reserva del patrocinio tremendo y caliente y nada menos que los guiones de la futura vagina sin útero ni radioterapia ni el género de terevi, de los pedales, de la púrria de otro viejo atril, que ni se considera de una presencia de atracón de puros vicios y reservas por oler el mejor trasero o cualquier material alcalino como último grosso aclarado del original que se cruza por las mentes privilegiadas, como desordenadas en el estante de las relaciones de algunos archivos que entran en la redacción de algunos, incluídos círculos de ocio y fugaces de bicicleta.

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