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Bagalpa

Bagalás, algo inabarcable, relleno de sellos de lo viril, de horas del momento regalado por lo imposible, lucido por entregar lo del lucro y los luceros que regalan un calabozo de aire evidente por tiempos de sexo y historias de cronos, cronopios y magias bailarinas por uno de los costados del triángulo del chopo expandido por la última idea del chapulín como a todo hilo de bagalpas entretenidas por la dirección directa de unas libres trayectorias del gamberrismo repleto del color de la jaqueca que recuerda la plata debajo de la manta del lapislázuli y se asoma como la embriaguez de los pesares, del bullicio deshecho al vivir con la movida que ya intuye lo del otro lado de las puntuaciones de más cucharitas para hacer con el ignoto y versátiles aforismos como entre el nexo del presente zen y la interpretación del puché en la pecera entablada con oyentes y bikinis y materias epicúreas o alguno de los sencillos de vecindad que realzan la idea de pensar en sencillas vacunas de polisorbato 80 sin tener en cuenta los años sencillos, y las bengalas para remover al ganado, a las mujeres de estirpe que salen por las genealogías que reparten el esqueleto, o las firmas respectivas del back up, o del día de las sumisas sombras del paso de las fotografías desnudas de un cuerpoque era y ya no está, enlatado en la lluvia ruín, que no sabe si se recompensará con la euforia del algo de cristal, de las ganas de más cheedar para las super cheerleaders que rebuscan en la inmediatez del sexo para comprobar el punto de las carnes mientras sacuden el helio, o las tremendas posturas sucesivas de un trono libertario arrodillado delante las intransparencias por sinécdoque, o quizás los restos del cortar y convertir, o alzar la erección, la patente unvolución sin resolver, o las traídas tardes de esdrújulas y armadillos para un no perfil de entender cada mal del tono que supura en estos espasmos estancados al nivel de los vueltos necesarios para masturbar al bicho del tebeo, el del orígen de las barrigas y áliens intestinales, hinchados que seguirán hasta el paraíso definitivo.
    

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