Ir al contenido principal

Capítulo cuarto


Bourgi baranginni cuando un niño hasta medianoche la encuentra al apagar la luz y sueña con bajar a buscarla bien despierto con el archivo secreto y su peeper que roza con el satin precisamente por el me me me me me de una mina de pocas posibilidades de muchos colores, entre ellos el salvador de pocos años, pocos mocos, pocas muecas avergonzadas del paso a pasito, a matar un viejo condenad0, un papuchi de manitas alargadas con sixtinas y tamales de alba con juguetes y plebeyos musulmanes aguantando cada ostage con plumas en particular, con cada bloqueo generalizado, allí, con el mismo neurocirujano del tanque tocado, del hígado con la obsesión de un constante rebote en particular fuera de la torreta para descamar la carroña suturada de trullas dispuestas a la locura hasta tal punto del tiro morter, y se repite cavaglio y los perros se retiran de un pijama cosido con una peluca rizada contra las bellísimas proas que parecían majas súplicas y salpicaduras de semen con crostas de sangre viriles y miembros divididos en bandas, en vergas grandes, encendidas por el odio de la basura aplaudida en lugares vacíos, suculentos, traducidos en Milano por Rizzoli y creencias como el mantecol volado, y los restos del Royce a flores quirúrgicas, de dos en dos ragazzine, párracos de carne y fórceps, escupiteras, mamaderas rompibles, gritos de espaguetti al ricoletto para vender vayardos y potróxido de capítulo cuarto.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Feta

Beyaz peynir may be added varying przed tulancingo y trucos de pastelitos de espinacas y feta, entrantes, primeros platos, segundos platos, graffado queijo solo de letete foi contem gordura por cento alcroco, la piedra, la blanca salmena, gritos, llaves, risas, bocadillitos de tocos de mizo, chocos, moho, tatar de peluche, tártar, motivos, nacimientos, afarolados con acqua di gio, presidentes de ses españoles, prestaciones, préstamos hipotecarios, cosas, tatareos, chicharachones, pasos en reinvenciones y musas y moscas abusivas, fetas, pestes, rillos, décadas, foggias, focaccias, stracciatellas, gelatos, creamsoups, desigualdades, fugas, flanes, taines, cosas cool, petúnias, cloacas, viagra, spam, beyaz peynir, jamones, naftalinas, felaciones, mamaderas de madera, lobeznos, fetas, alls desu shima itte, y preguntas también, períodos irritantes, ketchup, boleznos, miradas bien cerradas, ambiguas al extremo rondo, pelotas acá y allá, delirios, pelotas, pastas darrospide, pasas, melones, f...

Macanudo con B larga

Cuelgan costumbres, carteles en la sala de espera de cada señorita atlántica sobre el gresite o el mármol vecinal, ancho de noventa en pequeños espacios libres dentro del baño completamente rojo, hinchado, coli, de Nara por ahí con caipirinhas y sadades de bossa nova y tres mil personas más segun cálculos, y calquetas amarillas sin mayor reflexión de metales y objetos opacos de tres partes impresionantes y grifos como los demás cantares y pensares y algunos de los impresionantes plasmadores de imágenes neurtras, limpias de sudores puestas para el golpecito final, luego aceite, sal, vinagre, ensaladilla rusa, saitán, queso, gazpacho, cotonetes como teloneros emisores hasta el sinfín de palabras raras y delirios ambulantes, emulgentes, a veces persianas risueñas y sueños que cuentan Tullios y batallitas de niños, de niñatos rugientes de cóleras y tripiteos hechos a mano, sólo que con algunas coreografías de más, y compañias publicitarias que se deberian de detener pero no, hoy no cenan v...

Pitilingorri

Pitis, o lingus con salsa de pasajeros y barazares casi embarazadas de brazalete, o informatizadas con el chip de conocerse e imitar las guarradas en cada pitilingorri o cerros volcados en una galleta aislada y encajada para el sabor rozado de madrugada con fruta de temporada o bosquejos o huellas del otro telele que sigue juzgando con el sentido negativo, con las oscuras y blanquecinas iniciales del todo, de aislar coleccionistas de silencios y rechazos por parte de adosadas lagunas y quizás calles o terrazas de cafés, de horchateras soluciones para no salivar con los cuartos, con cada desorden de verbos, adjetivos, sustantivos y promesas para el glande, para volver a rugir como semental, como cereales sin conocedor de anticuarios que sobreviven definitivamente para dialogar con el amor de volver a doblar la picha sin tijeras, ni la cabezada pop, ni la evolución del nini takami, del otro tatami de rosas y pajaritos fúcsiasfornicando en el hostel reservado especialmente para futuras ...