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Backpfeifengesicht

Véase don, y de quiénes el salario y las redactas de recordar que no empezó el funcionamiento de altos pasados con las encuestas que pesan de las vacas gordas y cada equivalencia llorada que crece para reeducar la roxa, el extracto del propósito que termina como tantas horas de turismo y calidades y entregas vocalistas y bastantes teloneros dotados de unas cuantas baladas robadas de la perfección hacia las melenas de fondo, como cortinas, hacia la tenebrosidad de la primera escapatoria de noches de bolandas y pajarillos de cristal, del filo del rojo rebelde, del revelado estanque de morfina y escapadas compartidas para palmitas de bailes y vueltas al contador de gesichts y geishas blancas y porrefón de cualquier tipo de ferias y domadas dásdamas y perversas palabras para alocar al cliente, para el trío de tiros y palabras bonitas a carambola de cualquier resto de corazón rabiudo para la conclusión fatal del desenlace sin el reverso combate de cintas antiguas menos estropeadas que las menores, que las tiernas eternas, que repiten como las tres o acortadas puellas del don, de la carreta sedienta de emociones y sombras semejantes al batido de algo con couland y helado de embriagada y serena con semejante de hacedores invocados hacia la posesión del balón de vapores de somnolencia y temblores de propofol y picores inquietantes que giran en torno al despido de la trenza de la lechera que acaricia y empapa almas adormecidas como máquinas de otro viaje artesanal, del menos fiestero que la conquista del belén de sangre y cerveza y dominbiéres atados al eterno baúl sin batería para resuperar otro fallo de fermentación floral y galletitas de alpino sin los gránulos de uñas muertas como añadidas para seguir con el bretzel de relámpagos y carcajadas silvestres como solventes cómodos del mono de poder ver la versión inquieta de los esfuerzos para el pack final de la rústica y casera  de las pegadas de franquícias con otra gran química de ampliación de ensayos y sagos posando con el posible sabor a algo amargo, amagado del idioma mandarín.

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