Ir al contenido principal

Asterisquetronja

Cuatro mimbres a la canción de declaradas intenciones de independizar el placer del despeño del párrafo anterior, del no querer empacharse del servicio de habitaciones de sendas campañas publicitarias que deben ser recibidas en el gmail de cuentas y borbines y piscinas de novelas con un mensaje para salvar el cardíaco puñal de fuego e hipotecas ridículas para esclavizar el completo inesperado y los rosales y dobladillos de nitómanos de juegos firmados con sangre sepia y todo de permisos para seguir el cuadro del culto desde yá, en el ángulo del catéter múltiple que abandona el gesto del orgullo, del cálido de muchas presiones del cultivo de minotauros disimulados con el harapiento de antemano que se hace lustrar los nífios para sacar el lintero de la lata de gas y de grises frasquitos de cartón púrpura en el complejo creíble del matiz del guión infinito con la especie de reinas en polvo verde en cada zona de las manipulaciones del duelo de la caja de intercambios semánticos mirando directamente a la meca de la gamuza de aire y breves sistemas que se funden en el fin de la única comunicación que revisa las sobras del suspenso, del mal apoyo de algunas pruebas de existentes y viejos cronopios y la complicadísima cascada inferior que sigue subiendo entre galerías y dale que va al botón de la bomba de los planos como prisas e injertes de andar con el delirio al jardín del sexo y las gracias altas de un castillo de cuentos y peldaños de verdades que agonizan el apenas del soñante marciano en vuelta de altares de títeres y el planeta del epitafio especial y el ágil error importado del espumoso en la copa del concierto con la mínima conquista en los archivos, para pararse de presencias prestadas a la radio de alambres y tosferinas desde el mirador de la aldea de los personajes y princesas de la família a toda carrera de cada esculror tímido, afrancesado que conoce el glande del extraño momentod e supuestos y hoteles que no cumplen los gestos chillones del puesto de trabajo embutido de malentendidos y frenos de la edición repoblada de horas y auras y el entonces en repetir los cocos tocados por el drenaje de todas las ideas barajables e inmaduras del interdicto de leyes o principios para repetir la superación por atmósferas y mil opciones para fijar los temores al lado de una puerta gruesa, sin aliento ni fármacos del sonambulismo que abunda en las bibliotecas rectángulo, geriátricas, de algún morbo a ascender.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Feta

Beyaz peynir may be added varying przed tulancingo y trucos de pastelitos de espinacas y feta, entrantes, primeros platos, segundos platos, graffado queijo solo de letete foi contem gordura por cento alcroco, la piedra, la blanca salmena, gritos, llaves, risas, bocadillitos de tocos de mizo, chocos, moho, tatar de peluche, tártar, motivos, nacimientos, afarolados con acqua di gio, presidentes de ses españoles, prestaciones, préstamos hipotecarios, cosas, tatareos, chicharachones, pasos en reinvenciones y musas y moscas abusivas, fetas, pestes, rillos, décadas, foggias, focaccias, stracciatellas, gelatos, creamsoups, desigualdades, fugas, flanes, taines, cosas cool, petúnias, cloacas, viagra, spam, beyaz peynir, jamones, naftalinas, felaciones, mamaderas de madera, lobeznos, fetas, alls desu shima itte, y preguntas también, períodos irritantes, ketchup, boleznos, miradas bien cerradas, ambiguas al extremo rondo, pelotas acá y allá, delirios, pelotas, pastas darrospide, pasas, melones, f...

Macanudo con B larga

Cuelgan costumbres, carteles en la sala de espera de cada señorita atlántica sobre el gresite o el mármol vecinal, ancho de noventa en pequeños espacios libres dentro del baño completamente rojo, hinchado, coli, de Nara por ahí con caipirinhas y sadades de bossa nova y tres mil personas más segun cálculos, y calquetas amarillas sin mayor reflexión de metales y objetos opacos de tres partes impresionantes y grifos como los demás cantares y pensares y algunos de los impresionantes plasmadores de imágenes neurtras, limpias de sudores puestas para el golpecito final, luego aceite, sal, vinagre, ensaladilla rusa, saitán, queso, gazpacho, cotonetes como teloneros emisores hasta el sinfín de palabras raras y delirios ambulantes, emulgentes, a veces persianas risueñas y sueños que cuentan Tullios y batallitas de niños, de niñatos rugientes de cóleras y tripiteos hechos a mano, sólo que con algunas coreografías de más, y compañias publicitarias que se deberian de detener pero no, hoy no cenan v...

Pitilingorri

Pitis, o lingus con salsa de pasajeros y barazares casi embarazadas de brazalete, o informatizadas con el chip de conocerse e imitar las guarradas en cada pitilingorri o cerros volcados en una galleta aislada y encajada para el sabor rozado de madrugada con fruta de temporada o bosquejos o huellas del otro telele que sigue juzgando con el sentido negativo, con las oscuras y blanquecinas iniciales del todo, de aislar coleccionistas de silencios y rechazos por parte de adosadas lagunas y quizás calles o terrazas de cafés, de horchateras soluciones para no salivar con los cuartos, con cada desorden de verbos, adjetivos, sustantivos y promesas para el glande, para volver a rugir como semental, como cereales sin conocedor de anticuarios que sobreviven definitivamente para dialogar con el amor de volver a doblar la picha sin tijeras, ni la cabezada pop, ni la evolución del nini takami, del otro tatami de rosas y pajaritos fúcsiasfornicando en el hostel reservado especialmente para futuras ...