Ir al contenido principal

Trincasquís

Trincando a la caja de alertas y aleteos y moscas y varices de la teleoperadora de alpargatas y platicards esperando el pecho ceñido del aceituno de debates y minutos por la carne del semental, del sarnoso celo de la copia del misterio del segundo silencio discriminado, calzado por la prórroga del glosario de la pampa escrupular, en la frontera del miércoles y el otro cansancio del contrato de intercambios de parejas y publicidad para los monólogos con el anonimato del fanles sin diferencias con el trincasquís equino que se cruza con los invitados del breve mapa de bombones y descansos y votré voix en tactec y muertes según los comentarios entre géneros y fuerzas completas para seguir con la nota académica del tango compuesto por la constancia jerárquica que se etiqueta por puros debates y largas firmas de mar y timbas de metas y sencillos aromas de cochines y nubes y gatos y la paradoja de perder las perlas en el delicatessen del polvo de diazepan preparado para esnifar con la pulpa del recuerdo el momento de acallar la orden desmayada, la pierda que sepulta la mayor sospecha del empuño encarcelado con el eco genital, sin estructura sangrienta del bravo y cosas que aborrecen y mueren en la ansia que castiga la libertad que florece y critica los topetes de los cuernos antes de la autocrítica generacional del tiempo de viejos árboles todavía con las espinas de la futura partida buscada para la mejora del contrato ante el grito que arrancará para forzar el intercambio dirigido por el lucero de un pura sangre tíbia y la sierpe de cables y reuniones para la exposición de su cronología con el tiro repetido mil vecespor el láncido innumerable de las reacciones corruptas entre las bombachas sin bombines del instante que maquillan lo que no funciona con un siempre, jamás fabricado por el ego y el eco del teatro goleador que rabia por no tener y querer el callo sin culpabilidad de los triunfos de generación venerada por los desnudos que llueven con menos miedo entre sábanas y vergas y la distancia de varias primaveras con ruedas, con señales y cánones lejos de las gracias entre comillas y repetidos renglones profundos tipo mago universitario en el pasado de desconcierto entregado a la nada eterna, parida por los arafines trámites y revisiones metódicas del coco para reescribir la biografía con champagnat y atractivas filosofías de abrazos y baños de doctoras y masturbaciones alejadas de penas y desquicios por las intersubjetivas que besan el poco respeto de las palabras para discrepar en las intervenciones algo amplias, amantes de la novia que no aplica menores para la reproducción sin fronteras ni muros ni cansancios del color violeta en el ámbito del inicio poderoso de ímpetus y estilos de falsas clases de líos para las candidatas del transparente que exige de línea entre los dimes preparados para el atentado de la identidad.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Feta

Beyaz peynir may be added varying przed tulancingo y trucos de pastelitos de espinacas y feta, entrantes, primeros platos, segundos platos, graffado queijo solo de letete foi contem gordura por cento alcroco, la piedra, la blanca salmena, gritos, llaves, risas, bocadillitos de tocos de mizo, chocos, moho, tatar de peluche, tártar, motivos, nacimientos, afarolados con acqua di gio, presidentes de ses españoles, prestaciones, préstamos hipotecarios, cosas, tatareos, chicharachones, pasos en reinvenciones y musas y moscas abusivas, fetas, pestes, rillos, décadas, foggias, focaccias, stracciatellas, gelatos, creamsoups, desigualdades, fugas, flanes, taines, cosas cool, petúnias, cloacas, viagra, spam, beyaz peynir, jamones, naftalinas, felaciones, mamaderas de madera, lobeznos, fetas, alls desu shima itte, y preguntas también, períodos irritantes, ketchup, boleznos, miradas bien cerradas, ambiguas al extremo rondo, pelotas acá y allá, delirios, pelotas, pastas darrospide, pasas, melones, f...

Macanudo con B larga

Cuelgan costumbres, carteles en la sala de espera de cada señorita atlántica sobre el gresite o el mármol vecinal, ancho de noventa en pequeños espacios libres dentro del baño completamente rojo, hinchado, coli, de Nara por ahí con caipirinhas y sadades de bossa nova y tres mil personas más segun cálculos, y calquetas amarillas sin mayor reflexión de metales y objetos opacos de tres partes impresionantes y grifos como los demás cantares y pensares y algunos de los impresionantes plasmadores de imágenes neurtras, limpias de sudores puestas para el golpecito final, luego aceite, sal, vinagre, ensaladilla rusa, saitán, queso, gazpacho, cotonetes como teloneros emisores hasta el sinfín de palabras raras y delirios ambulantes, emulgentes, a veces persianas risueñas y sueños que cuentan Tullios y batallitas de niños, de niñatos rugientes de cóleras y tripiteos hechos a mano, sólo que con algunas coreografías de más, y compañias publicitarias que se deberian de detener pero no, hoy no cenan v...

Pitilingorri

Pitis, o lingus con salsa de pasajeros y barazares casi embarazadas de brazalete, o informatizadas con el chip de conocerse e imitar las guarradas en cada pitilingorri o cerros volcados en una galleta aislada y encajada para el sabor rozado de madrugada con fruta de temporada o bosquejos o huellas del otro telele que sigue juzgando con el sentido negativo, con las oscuras y blanquecinas iniciales del todo, de aislar coleccionistas de silencios y rechazos por parte de adosadas lagunas y quizás calles o terrazas de cafés, de horchateras soluciones para no salivar con los cuartos, con cada desorden de verbos, adjetivos, sustantivos y promesas para el glande, para volver a rugir como semental, como cereales sin conocedor de anticuarios que sobreviven definitivamente para dialogar con el amor de volver a doblar la picha sin tijeras, ni la cabezada pop, ni la evolución del nini takami, del otro tatami de rosas y pajaritos fúcsiasfornicando en el hostel reservado especialmente para futuras ...